El ejército israelí siguió bombardeando los suburbios del sur de Beirut, considerados un bastión de la la milicia chií Hezbolá. Mientras, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el grupo islamista militante palestino Hamás envían señales sobre un posible reinicio de las negociaciones para acordar un alto el fuego y la liberación de los rehenes israelíes que siguen en Gaza.