La Cámara de Representantes logró destituir a Santos por presuntamente haber usado dinero de su campaña para fines personales. El diputado se hizo pasar por nieto de judíos víctimas del Holocausto, y por hijo de una sobreviviente de los atentados del 11-S. Santos sobrevivió a dos tentativas previas por parte del Legislativo para expulsarlo. El ahora exdiputado, de origen brasileño, es el sexto legislador destituido en los 230 años de historia del Congreso estadounidense.