No es un desconocimiento que la filosofía, la pedagogía y la tecnología y sus implicaciones en el contexto educativo, ha traído consigo avances significativos en el quehacer del docente quien tiene la perspicacia de evitar la cosificación, instrumentalización o inclusive la adecuada destrucción del ser humano a través de la reflexión, siendo necesario que tanto docentes como estudiantes reconozcan, por un lado, la importancia de aplicar la tecnología en el día a día y, por el otro, saber emplear la web 2.0 y las nuevas metodologías activas de la educación.