Su obra presenta un desafío de la imagen-movimiento, donde el artista nos
obliga a detenernos y contemplar desde otra velocidad; lo suyo es un stop,
una parada. Sus imágenes se alimentan del vínculo con la cinematografía, la
arquitectura y el cómic. Utiliza tonalidades bajas y acentos eróticos. La
sociedad contemporánea está focalizada en su obra a través de la soledad
individual y la llegada de un peligro inminente.