Hace años, en medio de una gran crisis, Dios me dio el versículo 8 del Salmo 32. Desde entonces lo hice mío como una promesa fiel de que el Señor me enseñaría el camino por donde debía andar, a pesar de mis propias faltas y errores. Más adelante, por medio de una hermana, Dios nos entregó a Voces Reunidas el versículo 7 anterior, como testimonio poderoso de sanidad y liberación espiritual a su cerebro por medio de los devocionales de alabanza que hacíamos. Y desde entonces, he hecho míos ambos versículos.
Hace unos días, en una noche de mucha angustia, me senté al piano buscando consuelo en la alabanza al Señor, y vinieron a mi memoria aquellos versículos, y por primera vez en mi vida, junto con ellos oí en mi mente el inicio de una melodía. Sin dudar, me puse a cantarla y en pocos minutos había nacido una canción. Me resultó tan extraño y hermoso a la vez, porque nunca había compuesto una alabanza propiamente tal, y surgió de manera tan rápida y espontánea, casi como ajena a mí, y de hecho, muy fuera de mis estilos musicales comunes. Sin embargo, cobró tanta fuerza y vida para mí, que entendí claramente que Dios me había dado aquella alabanza para que la usara para proclamar su nombre y su verdad, acallando mis propios pensamientos, y declarando que "él es quien me hará entender y me enseñará hasta el fin de mis días el camino por el cual debo andar".
Luego me animé y la grabé con un acompañamiento, y la estuve oyendo y cantando para mí durante varios días, siendo mi refugio en horas muy amargas. Finalmente me he animado a grabar un video para poder compartirla, y hoy la entrego de regreso al Señor, porque sé que no es mía, sino que él me la entregó para que sus hijos y quienes estén pasando angustia y dolor, y sientan que a veces no hay salida en la vida, recuerden que él es "nuestro refugio que nos guardará de la angustia, y nos rodeará con cánticos de liberación".
Nunca he sido solista ni cantante, pero ofrendo esta alabanza para la exaltación del poder de Dios!! Y hoy, con mayor fuerza, sigo proclamando esta poderosa palabra, que son mi firme fortaleza en tiempos de angustia, cuando el único lugar firme y seguro donde puedo pararme es sobre la Roca Eterna de los siglos, que es Cristo.
"Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;
Con cánticos de liberación me rodearás.
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos."
SALMOS 32:7-8
SOLI DEO GLORIA
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(Compuesta el 09 de Febrero de 2024)