Con las misiones a marte se buscan señales físicas y químicas de vida preservadas en rocas y hielo. Encontrar vida extraterrestre es un aspecto central de la astrobiología, pero no encontrar vida en un planeta rocoso que alguna vez fue habitable también nos ayudaría a entender que hace que la Tierra sea biológicamente única.
Perseverance aterrizó en Jezero debido a su potencial astrobiológico. Hace miles de millones de años albergaba un lago, en una época en la que Marte era cálido y húmedo. El agua es esencial para la vida, y las rocas sedimentarias que se forman a través de la actividad acuosa pueden preservar materiales biológicos. También se encontraron rocas ígneas, igualmente importantes para la vida ya que, en la Tierra, las rocas volcánicas proporcionan sustratos ricos en energía para que los microbios se alimenten y habiten. Cuando en 2030 se traigan las muestras a la tierra podremos tener una respuesta definitiva.