Según un reciente informe de la FAO, después de la pandemia, más de la mitad de la población peruana enfrenta inseguridad alimentaria, siendo el país sudamericano con el mayor índice. Por ello, es crucial tomar medidas para mitigar estas causas y generar resiliencia en nuestra alimentación.
Una estrategia es el uso de espacios urbanos para la producción de alimentos mediante huertos hidropónicos sostenibles. Este es el fundamento del proyecto PELCAN: "Sembrando en Tejados Seguridad Alimentaria".
Este proyecto, liderado por las profesoras Graziella Benedetto y Donatella Carboni de la Universidad de Sassari en Italia y financiado por la Región Autónoma de Cerdeña, se llevó a cabo por la Red Peruana Ciclo de Vida y Ecología Industrial (PELCAN) con el apoyo de la ONG Asociación Protección Población Vulnerable (APPV), y la Asociación Grupo de Trabajo Redes (AGTR).
El objetivo fue contribuir a la seguridad alimentaria de 25 niños migrantes a través de la enseñanza de hidroponía, un método de cultivo que garantiza la producción de alimentos durante todo el año gracias a condiciones controladas. Se llevaron a cabo cuatro talleres en la PUCP, dirigidos por expertos en cambio climático y desarrollo urbano, así como en germinación y cultivo de plantas.