Era muy difícil satisfacer los deseos de cada espectador que quisiera ver Bohemian Rapsody. Mercury murió y dejó una imagen que se difundió por diferentes vías. Tiene muchos fanáticos, seguidores, expertos y simples aficionados. Cada grupo tiene expectativas muy diferentes. El filme privilegia más la creación artística y obvio, la música que la vida privada y no buscar psicologizar el personaje.
Por su parte, Bryan Singer es más conocido por películas como los X-men pero pareciera que pocos recuerdan su segunda película Los Sospechosos de siempre, con lo que demeritan al narrador que hay allí. Adicional, hay un libro, recopilación de entrevistas de Mercury, que pareciera servir de base para hacer el guión. Es un filme correcto con un actor que da la talla deseada.