Un muy buen trabajo mezclando la vida personal con materiales de archivo.
El documental no se ha agotado como cine y menos aun se necesitan grandes elementos tecnológicos: una cámara, un micrófono, personajes y algo llamativo para contar.
Ser hijo de una cineasta y de un arquitecto (también actor) puede que haya influido mucho en la formación artística de este director-protagonista. Con un humor corrosivo y unos momentos que cuestionan la postura moral y legal del personaje mismo (y de paso, la postura moral del espectador).