Track 07 de Elefante, 2020.
Portada: @lapilars (Instagram)
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Sentada en el antejardín, descalza
Espantando las sombras
Sacando con los dedos de los pies las malezas
Rascándote la cabeza allí donde sacaste canas con violencia
Y la pereza te envuelve como una sábana hilachenta
Adormecida entre el olor a tierra mojada y hortensias
Amilanada entre el ruido de sirenas y balaceras, pero serena
Cautiva y cautivante
Reina de la tristeza sempiterna
Una copa en la mano y la piel reluciente bajo una estrella negra.
Atenta y vigilante,
A las imágenes que se proyectan entre pestañeos
La memoria es una vieja sala de cine que cruje y se sacude el polvo y los muertos
Inundando de colores las entrañas, y de dolor el pecho
Oyendo graznidos desde los cerros, alerta desde el sueño
Aplastando zancudos con la punta de los dedos
Un escalofrío te recorre el cuerpo:
¿Cuántas noches te han visto así, y cuántas te seguirán viendo?
¿Habrá alguien que te encuentre adormilada, muriendo de aburrimiento, con el rostro morado y el pasto hasta el cuello?
Dudas que surgen de la mala costumbre
De marcar en el calendario los días que nada te dieron
De evitar mirar a la que te sonríe desde los espejos.
Todo está en el aire ahora, en este vendaval
No hay dónde afirmarse
No hay dónde caerse muerto.
El viento abriendo por igual puertas y tumbas en el cementerio
El mundo estalla y acá tus vecinas siguen conversando y regando el pavimento.
Son estas noches pegajosas las que te ven en pijamas, sirviéndote otra copa
Sentada en el jardín
Escuchando Eskorbuto y recordando cómo lo dejaste justo allí,
En medio de la fiesta
Entre el patético arribismo de los comensales y su impotencia cómoda
Maquillando los errores con chistes malos y anécdotas viejas
Tan inútil como juntar los trozos de una taza rota en vez de echarla a la basura.
La tristeza es eterna, y esta calle oculta la frontera de tu reino de neones y ventanas abiertas.
Bajo la cama un ataúd repleto de huesos, una caja de zapatos con arañas anidando entre fotos y recuerdos...
Y los hospitales, allá afuera, siguen vomitando muertos.