La eficiente comprensión y producción del lenguaje requiere de buenas habilidades de “aprendizaje estadístico”. Éstas nos permiten ser sensibles a las secuencias, regularidades, estructuras y sonidos de nuestro lenguaje. Los estudios en esta área han mostrado que el aprendizaje estadístico nos permite desde la identificación de palabras hasta el aprendizaje semántico y de gramática. Las poblaciones con trastornos del neurodesarrollo suelen mostrar un desarrollo de lenguaje demorado y atípico. En estudios recientes hemos identificado que algunos patrones atípicos en lenguaje pueden ser explicados por procesos de aprendizaje estadístico que están alterados. Esta identificación es convergente entre estudios conductuales y simulaciones computacionales, y apuntan a rutas clínicas que fortalezcan habilidades específicas en cada población con trastornos del neurodesarrollo. Por ejemplo, fortalecer el aprendizaje asociativo puede ser beneficioso en síndrome de Down, mientras que fortalecer la atención en procesos perceptuales puede ser beneficioso en personas con autismo.