En muchas casas, hay un cuarto lleno de "chunches", de cosas que almacenamos, algunas de ellas no sirven, sólo las guardamos porque sí. Cuando viene algo nuevo a nuestra vida y queremos guardarlo allí resulta que ya no hay espacio.....
De la misma manera pasa cuando Cristo llega a nuestras vidas, lo queremos llevar a nuestro corazón, pero resulta que éste está lleno de chunches : rencor, raíces de amargura, odio, depresión, tristeza, desencanto, etc.
Decimos que Jesús es el Rey de Reyes y Señor de Señores, pero la habitación que le damos (nuestro corazón) resulta ser una bodega llena de chunches viejos, en lugar de darle un aposento digno de rey.
Debemos sacar todos los chunches viejos del corazón, para que Jesús viva allí, y viva para siempre, que no sea un invitado en un cuarto provisional ... eso es SACAR LOS CHUNCHES. Bendiciones.