Se nos ha prometido el cielo y mansiones allá ... cuando muramos. Eso nos hace valer más muertos que vivos.
Pero el Señor Jesús nos dijo que él nos había traido vida, y vida en abundancia. Debemos hacer nuestras todas y cada una de las promesas que Dios nos ofrece, para gozarlas en vida.
Tenemos que aprender a ser pacientes y a ver a la muerte como un proceso natural, y además lleno de toda clase de bendiciones, pero también aprendamos a pedirle a nuestro Padre que nos permita usufructuar esas cosas que son para el AHORA, no sólo las bendiciones para mañana, sino las que vienen día con día mientras gozamos de plena vida y salud. Bendiciones.