Algunos pacientes de la enfermedad del Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA) no presentan síntomas, ellos llevan el virus pero no se les desarrolla la enfermedad, se les llama portadores.
Cuando el cristianismo comenzó en las catacumbas de Roma y el Imperio trataba de callar ese movimiento nuevo de un tal Jesús que ya había sido crucificado, los mismos creyentes se encargaron de transmitir las enseñanzas de Jesús, persona a persona y así creció nuestra Fe, como una gran "infección" que se propagaba.
Hoy en día muchos cristianos andamos como PORTADORES del virus cristiano, pero no se nos desarrolla el cristianismo en nuestras vidas, no se nota que estamos contagiados; y muchas veces llevamos La Palabra a otros, llevamos Biblia e himnario bajo el brazo, nuestras casas y carros puede que tengan calcomanías alusivas, pero nuestra vida misma no cambia, pues sólo somos portadores del virus de Jesús. Luchemos porque se nos desarrolle esta "Bendita Enfermedad", y volvámonos locos por Jesús. Bendiciones.